El Jugador de ajedrez de Maelzel es una máquina que existió realmente: la construyó en 1769 Wolfgang von Kempelen y se exhibió en los siglos XVIII y XIX en ferias y teatros de París, Viena, Londres y Nueva York. Cuando von Kempelen murió, su hijo vendió la máquina a Nepomuk Maelzel, un violinista de Viena que construía además aparatos musicales que funcionaban de forma autónoma.

Ilustración de Joseph Racknitz, el secreto interior de “El turco”
http://en.wikipedia.org/wiki/File:Racknitz_-_The_Turk_3.jpg
Edgar Allan Poe presenció una demostración del funcionamiento de la máquina y escribió el ensayo El jugador de ajedrez de Maelzel [E. A. Poe: Cuentos cortos completos (traducción de J. Cortázar), Alianza Editorial, Madrid, 2002] para demostrar que se trataba un fraude.






